Sandwiches de paté de soja Plus con onda vegana

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Sandwich de pan pita relleno con paté de soja, tomate y lechuga

Paté…que resulta de una simbiosis entre el paté tradicional  y el hummus.

A casi cualquiera le gusta untar un buen pedazo de pan tibio con paté, un ratito antes de comer…O convertir un bol de una pasta untable en el centro de un picada, en donde hundir nachos, tostaditas, tomatitos cherry o huevos de codorniz…al ritmo de una conversación de amigos y una buena bebida.

Con pan pita, tomate y lechuga, es una sanísima elección para los chicos que saltan alrededor. Los acompañamientos del sandwich tienen que ser suaves, ya que es un paté de sabor decidido.

Ingredientes para 2 personas:

  • 50 gr de soja extrusada
  • 150 cm3 de agua para hidratar la soja durante 5 minutos como mínimo
  • ½ limón exprimido
  • 1 diente de ajo
  • 4 aceitunas negras (yo usé aceitunas griegas, que son más dulces y sanas)
  • 1 cda colmada de semillas de girasol
  • 1 cda de aceite de oliva
  • 1 cta de sal marina (usé una que tiene condimentos…finalmente, cualquier sal sirve)
  • 1 cta café de páprika
  • 2 ramitas de orégano fresco (saqué el tallo y me quedé con las hojas solamente)
  • pesto desecado (usé uno traído directo de Génova por Yani…gracias!)
  • pasas de uva (si sólo se va a utilizar para sandwiches)
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El paté de soja es de sabor fuerte y puede acompañarse bien con pan pita y vegetales, sin condimentar

Es tan simple la receta, que da vergüenza escribir el desarrollo. Junto coraje y … allá va:

Con una pinipimer (se puede usar procesadora o cualquier implemento que muela bien…incluidos antiguos cuencos de piedra) molí primero las semillas de girasol con el aceite, el ajo, aceitunas y un poquito de la soja remojada. Fui agregando de a poco el resto hasta hacer la pasta, incorporando todos los ingredientes, excepto el pesto. Finalmente, agregué el pesto a la genovesa, sólo revolviendo.

Pan pita…, paté y -personalmente- un vaso de buen vino. La próxima, haré variantes agregándole a la pasta hongos picados o chía.

Que disfruten!

Mandioca con chicharrón de soja Plus a la pomarola

Yuca con soja a la pomarola

Mandioca con chicharrón de soja a la pomarola

En todo nuestro Norte se cultiva la mandioca (o yuca). Es exquisita, tiene mayor proporción de almidón que la papa y por eso una estructura particular, más seca, densa y muy sabrosa.  El turbérculo tiene que estar fresco y no fibroso (se nota en las puntas) para poder cocinarlo bien.

Mezclando un poco las raíces nativas y las italianas argentinas, hice esta receta aprovechando las potencialidades de la soja extrusada.

Ingredientes para 2 personas:

  • 50 gr de soja extrusada
  • 150 cm3 de agua para rehidratar la soja al menos 5 minutos
  • 1 mandioca de unos 300 gramos
  • 40 gr de aceite mezcla
  • 2 tomates bien maduros
  • 1 morrón rojo o un ají picante rojo (yo utilicé un ají desecado picante que había hervido entero en otra cocción) picado y sin las semillas
  • 1 diente de ajo pelado y aplastado con la hoja del cuchillo
  • 1 ramita de orégano fresco (se puede usar el seco, obviamente, sólo que es más perfumado y delicado el fresco y más barato aún)
  • sal entrefina
  • pimienta  en molinillo

Pelé la mandioca raspándola y la puse a hervir en agua en rodajas, hasta que se abrieron las rodajas (si nunca lo hizo, no se preocupe, se va a dar cuenta). Saqué y colé. Corté las rodajas por la abertura, al medio.

Pelé los tomates bien maduritos (si no tienen experiencia o no les sale, con 1 minuto en agua hirviendo se sale la piel) y los corté en cubos descartando las semillas (las uso en ensalada). En un recipiente cualquiera puse los tomates en cubitos, los espolvoreé con sal entrefina, las hojitas de orégano, el ají o morrón y el ajo. Mezclé todo con cariño y lo dejé mientras me dedicaba al resto. Este procedimiento es algo personal para hacer pomarola, me lo enseñó en parte un italiano hace muchos años. El tomate suelta su jugo, se empapa de los sabores, pero tiene protagonismo y no pierde nutrientes.

Puse en una asadera 20 gr de aceite y cociné en horno medio-alto (si tiene horno con termómetro son 230º) durante 30 minutos las mandiocas, dándolas vuelta a mitad de cocción.

Mientras tanto, en los otros 20 gr de aceite saltée la soja espolvoreada con sal entrefina hasta que tomó un color parejo tostado y empezó a tener ese característico sabor ligeramente pasado (o quemado) de los chicharrones. Saqué del fuego y espolvoreé con pimienta en grano molida.

Cuando ya estuvieron las mandiocas, puse una sartén sin aceite y calenté los tomates (también se puede calentar en microondas), marchitándolos apenas, sin cocinar, sin revolver, sin agregar nada.

Armar en la fuente la mandioca, luego el chicharrón y por fin la pomarola fresca.

A disfrutar!